Mi libro

“LAS COSAS ANTERIORES YA HAN PASADO”

(Revelación 21: 4)


2721961006_febea58f77

INDICE


Capítulo 1: “El día grande e inspirador de temor” (Joel 2: 11)

Capitulo 2: “No existirá ya más dolor” (Revelación 21: 4)

Capítulo 3: “Tu pueblo se ofrecerá de buena gana” (Salmos 110: 3)

Capítulo 4: “Va a haber resurrección” (Hechos 24: 15)


PROLOGO


M

uy buenas a todos.

He querido escribir este libro porque he deseado tener siempre presente “el premio” prometido. Muchas veces en asambleas, reuniones y visitas de superintendentes, así como diversas publicaciones, se nos ha instado a tener siempre presente el premio, para que al ser real para nosotros, nos infunda ánimo y fuerzas.

Es cierto que hay muchas cosas que no sabemos que pasarán, ya que la biblia misma dice que se “abrirán nuevos rollos”, lo que nos hace entender que abran nuevas cosas por hacer allí. Pero sí que hay algunas cosas, detalles, que conocemos. Por ejemplo: La resurrección, curación de todas las enfermedades, alcanzar perfección, destrucción de Satanás, etc.… Y basándome en esas cosas que sí sabemos he creado este libro. He añadido algunas cosas, que podrían pasar para poder dar sentido a la historia. Para no confundirlas con las enseñanzas de la biblia, he añadido textos que apoyan las ideas 100% bíblicas y seguras. Así, recomiendo confiar y tener fe solo en lo que puedas leer en tu propia biblia.

El libro está escrito como un recuerdo del pasado. Es decir, imaginémonos que el protagonista ha llegado más allá del milenio, que ya lleva miles de años viviendo en el paraíso. Y ahora, decide hacer un libro en el que cuenta como fue todo desde que estalló el Armagedón.

De esa forma, se verán cumplimientos hechos realidad y alguna fantasía personal como conocer a personajes tanto “modernos” que fueron un ejemplo, como los bíblicos (Moisés, Noé, José, Daniel…)

Espero que disfrutes mucho de este libro que he escrito con todo mi corazón.

Y recuerda, alaba a Jehová tu creador siempre, todos sus caminos tenlos en cuenta y el mismo hará derechas tus sendas (Proverbios 3: 6)

CAPITULO 1

“EL DIA GRANDE E INSPIRADOR DE TEMOR” (JOEL 2: 11)

E

s muy curioso que los terremotos generalmente ocurren por la noche cuando uno menos se lo espera. Aquella noche veraniega dormía plácidamente al amparo de la luz de la luna cuando un gran estruendo me sobresalto. Lo primero que vi fue mucha luz, rojiza. De hecho cuando mire por la ventana vi al cielo como nunca antes: Parecía estar ardiendo en fuego vivo. Era algo aterrador, pero precioso.

Cuando me repuse de mi asombro y fui capaz de moverme corrí hasta el cuarto de mis padres. Ellos ya habían salido a la terraza que hay tras su habitación. Yo también salí y cogí la mano de mi madre muy fuerte.

-          Mama, ¿Es el Armagedón? – Le pregunté

-          Sin duda debe serlo – Me respondió

Ahora también pude ver truenos y relámpagos. Ese tuvo que ser el ruido que me despertó. Y de repente empezó a caer fuego y azufre del cielo mezclado con granizo (Ezequiel 38: 22). Ahora ya no tenía dudas. Era el Armagedón. Poco antes Babilonia la Grande había caído y en muchos sitios a los siervos del altísimo se nos empezó a hostigar y a prohibir el reunirnos y predicar. ¡Que bueno fue entonces el arreglo de los grupos que el esclavo había dispuesto! Como éramos poca gente podíamos reunirnos en los hogares sin llamar la atención. De ese modo seguimos adorando a Jehová.

Mi corazón palpitaba muy deprisa y no podía dejar de preguntarme que pasaría conmigo y mis padres. En esto me di cuenta de que Cabezón, nuestro gato, estaba también allí, a mi lado; fijo, inmóvil, mirando hacia la montaña. Cuando alce la vista vi algo asombroso.

Todo estaba teñido de un blanco muy brillante. Y el blanco se movía muy deprisa y ocupaba una gran extensión de terreno. Entonces lo vi. Un Rey cabalgando a la cabeza del mayor ejercito jamás creado. Tras él, cual fieles soldados, miríadas y miríadas de ángeles (Revelación 19: 11; 5: 11) El Rey de nuestro reino por fin había llegado y nos iba a salvar del pecado y la imperfección. Ahora ya lo tenía más cerca y podía distinguir cada detalle. Recuerdo la impresión que me causo ver su ropa blanca rociada de sangre y micho más me impresione al ver la llama de sus ojoso y la gran espada saliendo de su boca. Y sobre su cabeza no había una corona, sino muchas diademas y un extraño grabado (Revelación 9: 11- 16) Y me dio mucho miedo. A mí y a toda mi familia. Y caímos al suelo y empezamos a orar al Dios Todopoderoso. Y cuando Jesús, su hijo, y su ejército llego donde estábamos nosotros no nos atacaron y fue como el pasar de una neblina. Fresco y agradable. ¡Que reconfortados nos sentimos al saber que Jehová aceptaba nuestros cuerpos vivos como sacrificio! (Romanos 12: 1) Y aun nuestro gato parecía estar orando a su creador dándole las gracias, junto con nosotros.

Y en  derredor nuestro se oían gritos ahogados. Gritos de dolor como de parto y gran lamento Y parecía que muchos decían “Señor, Señor, sálvanos” mientras morían consumidos por la ira de Jehová (Mateo 7: 22, 23).Y veíamos como el fuego y el azufre y el granizo se introducían en los hogares de las personas inicuas y allí desparecían los gritos de dolor. Y a los que estaban en las calles también se les dio muerte. Porque no habían escuchado la voz de Jehová. (Juan 8: 47, 48). Entonces nos acordamos de nuestros hermanos y ahora pedimos a Jehová por ellos, porque también su bondad amorosa estuviera sobre ellos y se salvasen. Y otro gran ruido interrumpió nuestro ruego. Al alzar la vista ¡Miren! La iglesia del pueblo se estaba derrumbando y a sus pies iba el ejército de Dios capitaneado por el Rey Guerrero. Y la iglesia quedo hecha añicos (Salmo 2: 9). Y tras aquel suceso Jesús y su gran ejército se perdieron en el horizonte. Los gritos habían cesado. Ya no había resto de maldad a la vista del ojo. Y todo rastro de religión falsa había sido borrado. La promesa de Jehová se había cumplido (Daniel 4: 35).

Al poco de hacerse el silencio, los cielos se abrieron dando paso a un cielo que nunca me había parecido tan hermoso y los rayos del sol empezaron a iluminarlo todo. Mientras volvíamos a dar gracias a Jehová cayo rocío sobre toda la tierra, lo cual nos refrescó y limpió el ambiente del hedor a azufre y muerte.

Papa, mama y yo nos abrazamos llorando de Júbilo. Y lo más extraño. Incluso mi padre cogió a cabezón en sus brazos y lo abrazó y agasajo, algo que nunca habíamos visto hacerle. Y así estuvimos varios minutos, respirando al fin aire de verdadera paz y seguridad.

Tas aquello volví a mirar a los cielos y dedique estas palabras a Jehová:

Jehová es bueno, un Dios lleno de bondad amorosa.

Su juicio prometió su promesa cumplió.

Ejércitos humanos borro y a gobernantes y reyes

De la tierra borro. Y así su propósito se realizo.

Su hijo reina en el reino de la paz.

Y los súbditos viviremos en gran felicidad.

Durante mil años Satanás atado estará

Y poco después para siempre destruido será.

Poco a poco la imperfección desaparecerá

Porque nuestro padre Jehová nos limpiara.

Toda criatura alabe a Jah, con voz fuerte le den gracias.

Porque no olvido nuestros actos y gracias a su ayuda

Obtuvimos la salvación.

¡G R A C I A S!

Amén.

Tras componer ese poema, me di cuenta de que muchas personas habían perecido. Y sentí profundo pesar. Pero algo en mi interior era diferente, cambió. Y me torne nuevamente en felicidad. Por que como había dicho Jehová, las penas y el dolor desaparecerán. Ya pronto nadie estará triste, cuando la perfección sea 100% real.

¡Que lastima! Nuestro mensaje no quisieron escuchar. Pero que bueno fue Jehová que vez tras vez les dio oportunidad de escuchar de su reino. Ahora empieza la nueva vida bajo un gobierno celestial, el cual no tendrá fin jamás (Daniel 2: 44).

¡Alabado sea Jehová!

CAPITULO 2

“NI EXISTIRÁ YA MAS DOLOR” (Revelación 21: 4)

N

o podíamos creer cuanto habíamos visto. Jehová nos dio el privilegio de ver como había ejecutado su justo juicio.

Ahora empezábamos a preguntarnos por nuestros familiares y amigos, en especial por nuestros hermanos. Así que tras pensar un poco decidimos ir al salón del reino que algunos meses antes había sido cerrado. Era un lugar común a todos los adoradores de Jehová y sin duda, al ser su casa, el mejor lugar para ir a darle las gracias. Seguro que allí encontrábamos a nuestros hermanos.

Cuando salimos de la casa y nos encaminamos hacia el lugar de nuestro salón, vimos cientos de aves que se metían en las casas destrozadas y se comían los cadáveres y también los que había en la calle (Revelación 19: 17, 18). Fue una escena realmente dura de ver. Pero sin duda era un recordatorio de que Jehová actúa. Con tantas aves muy pronto no quedarían cadáveres ya que unas se comerían la carne y las otras los huesos.

Y cuando llegamos al salón del reino allí habían congregados ya muchos hermanos y después de nosotros siguieron llegando más. Y todos los que estábamos allí nos abrazábamos y llorábamos de alegría.

Cuando por fin dejó de venir gente al salón nos metimos dentro y cantamos todos juntos duro, muy duro. Porque estábamos rebosantes de gozo y queríamos darles las gracias a Jehová. Y cantamos hasta 3 veces el cántico 212 “Gracias Jehová”. 3 veces por que 3 significa énfasis y queríamos enfatizar nuestro agradecimiento al máximo. Luego siguieron otros cánticos como el 5 “Toda creación alabe a Jah”, 165 “Alaben conmigo a Jehová”, 195 “Este es el día de Jehová”, 49 “Gran Dios, Jehová” y otros muchos. Así estuvimos durante horas hasta que ocurrió algo maravilloso.

Al igual que ocurrió en la antigua Israel cuando se organizó a 4000 israelitas para cantar en alabanza a Jehová. (2 crónicas 5: 12- 14). Al igual que entonces, una nube entró en nuestro salón del reino y tuvimos que salir de allí, porque la gloria de Jehová llenó su casa.

Y una vez estuvimos fuera se oyó una fuerte voz desde el cielo decir:”Yo soy Jesús, aquel al cual el padre le dio su reino por mil años, hasta que el inicuo sea destruido. Sin duda estamos muy alegres por vuestra fidelidad. Los ángeles están gozosos a causa de ustedes. Pero miren, ahora siguen teniendo trabajo que hacer. Deben limpiar la tierra para que sea convertida en un jardín hermoso. Y a los resucitados que nunca conocieron a nuestro padre tienen que hablarle de él para que lleguen a conocerlo y se salven al igual que ustedes. Porque su fe será probada el día que el inicuo sea soltado de nuevo antes de su completa destrucción. Y según se vayan terminando los 1000 años irán siendo más y más perfectos hasta ser completamente perfectos. Pero desde ahora empiecen a notar ustedes sus efectos. Yo mismo me he tragado a la muerte y al seol. Aun el Hades no tuvo poder contra su señor Jehová. Y porque Jehová se propuso una vida sin enfermedad ya nunca volverán a quejarse de dolor. Y los ciegos al fin verán. Y los sordos al fin oirán. Y el cojo ciertamente correrá. Y toda clase de dolor será un simple recuerdo que jamás volverá. Y ahora, sean felices y disfruten de esta tierra que Jehová les da”. (Daniel 7: 13, 14;  Lucas. 7:22; 9:11)

Y tan pronto como Jesús hubo terminado de hablar esas cosas la nube de la gloria de Jehová salió del salón y nos inundó y desapareció. Y enseguida de haber desaparecido la nube ocurrieron cosas maravillosas. La hermana Conchita, que durante muchos años habita tenido serios problemas en sus ojos hasta quedar ciega y tanto había llorado por que no podía ver las publicaciones del esclavo y tanto había orado a Jehová por su paraíso, empezó a mirarnos. Y de sus ojos cayeron escamas, como a Pablo (Hechos 9: 18; Isaías 35:5). Y empezó a notar luz y gradualmente recuperó la vista y cayó de rodillas y empezó a alabar a Jehová. (Marcos 8: 22 –26).

Y el hermano Jorge, que durante años había estado en una silla de ruedas triste por no poder ir a predicar a algunos territorios porque su impedimento no se lo permitía, ahora está levantándose y… ¡No lo podemos creer! Está corriendo por la calle. Nunca le había visto correr así, ni a él ni a nadie. Y también cayó de rodillas y empezó a alabar a Jehová (Hechos 3: 1- 8; Isaías 35: 6).

Y yo por mi parte. Era sordo desde los 7 años. Y aunque oía lo hacía con mucha dificultad. Y de repente empecé a notar que en mis oídos entraba más fuerte el sonido. Y gradualmente recuperé la audición y también todas las partes de mi oído que los médicos me habían quitado al operarme. En aquel momento sentí un gozo tal que aún hoy, tantos años después de aquello, sigo sin poderlo describir. Solo puedo llorar de felicidad al recordarlo. Y también procedí a clamar en alabanzas al gran Dios Jehová, Sin duda, aquella fue una gran prueba de que es capaz de hacer todo cuanto se propone. (Isaías 35: 5).

Aquél día está ya muy lejano en la corriente del tiempo. Pero jamás será olvidado por aquellos que tuvimos el enorme privilegio de pasar vivos el Armagedón. Todo cuanto ocurrió aquel día fue maravilloso y una muestra innegable del poder de Jehová.

Tras aquello estuvimos unas horas más hablando entre los supervivientes y nos dimos cuenta de que alguien faltaba entre nosotros. Era el hermano fulanito. Habíamos mandado a 2 hermanos a su casa a buscarlo, por si no sabía que estábamos allí todos y al volver nos contaron que habían hallado su cuerpo siendo picoteado por las aves. La verdad es que el hermano Fulanito siempre estuvo criticando a la organización de Jehová. Siempre se oponía a las cosas que decidían los ancianos y cuando el esclavo hacia un cambio era el primero en gritar a pleno pulmón que hacían cosas que Dios no quería. Recuerdo cuando el cambio de los grupos. Él se pavoneaba diciendo que eso solo causaría divisiones en la congregación y que haría mucho daño. También se llevaba mal con los ancianos, de los que no aceptaba ningún consejo. Había dejado de hacer asignaciones porque decía que el ya era un maestro de la palabra y no necesitaba practicar más. Y así muchas cosas. Siempre tuvimos dudas de su espiritualidad, pero nunca pudimos juzgarlo, porque el juicio pertenece a Jehová, no a nosotros (Deuteronomio 1: 17). Sin duda el hermano Fulanito es un buen ejemplo de lo que no se debía hacer. Con lo humilde que era hacia años.

Cuando ya se hizo de noche hicimos una gran comida entre todos y luego fuimos a dormir a nuestros viejos hogares. Mañana sería un día nuevo en el que seguirían ocurriendo grandes sucesos y empezaríamos la reconstrucción de la tierra.

Hoy, quizás, es el día más feliz de mi vida. Gracias, Jehová.

CAPITULO 3

“TU PUEBLO SE OFRECERÁ DE BUENA GANA” (Salmo 110: 3)

A

lgunos hermanos por todo el mundo se habían movilizado a fin de poner en marcha algunos servicios como los eléctricos y de comunicación. Así, Betel España se puso en contacto con todos los ancianos de todas las congregaciones e hicieron recuento de todos los hermanos que habían sobrevivido. Lo mismo pasó en todos los países y finalmente Betel de Brooklyn (Antigua USA), que antes era la sede mundial terrestre de la organización de Jehová, hizo los informes pertinentes. Inmediatamente se nos comunicó a todos los hermanos que habían sobrevivido un 90% de los hermanos que se habían contado en el último año. Aquel último año se informo de que, pese a la oposición y persecución, éramos ya unos 8 millones y medio de siervos de Jehová.

Fue muy alegre saber que tantos hermanos habían sido fieles. Y triste de saber que algunos no lo habían conseguido. Jesús dijo que la puerta era estrecha, como el camino. Muchos millones de personas murieron al final por todo el mundo. Pero ahora tenemos la oportunidad de hablar a otros muchos millones de personas que van a resucitar a lo largo del milenio.

Habíamos decidido que en lugar de tener un salón viejo y en mal estado como estaba el nuestro, hacer uno nuevo. Ya que teníamos todo a nuestra disposición no habría problemas. Y empezamos a construir un hermoso templo (Templo, ya que nos gustaba más esa definición que la de salón). Habíamos hecho ya los planos y empezado a hacer la base del edificio cuando de nuevo Jesús nos habló del cielo.

“Yo soy Jesús, su Rey hasta que Satanás sea dado en mis manos y arrojado al lago de fuego y azufre y dado por entero a la destrucción eterna (Revelación 20: 19). Ahora los muertos que están en las tumbas conmemorativas escucharán mi voz y empezarán a salir de allí y volverán a la vida. Los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida  y  los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio (Juan 5: 28, 29). Y a estos que hicieron cosas viles son los que tienen que enseñar la palabra de nuestro padre Jehová. Y a los justos tendrán que ayudarles a adaptarse a esta nueva vida que Jehová les prometió dar a ustedes. Y ustedes no se preocupen, porque los podrán reconocer. Tampoco se preocupen, porque así como antes había muchos reinos divididos, ahora hay solo un reino y todo mi reino tendrá una sola lengua pura y verdadera. Por eso ahora todos ustedes reciban espíritu santo y comiencen a hablar esta nueva lengua que su padre Jehová ha creado para su pueblo santo y limpio (Hechos 2: 3, 4). Pero escuchen atentamente ahora. Jehová está pidiendo de entre su pueblo voluntarios para ir a zonas remotas y alejadas a fin de enseñar sus justas normas y mandatos. Por eso, quien se ofrezca voluntario tendrá que estar apartado de sus amigos y familiares por 200 años, hasta que haya un relevo a fin de que puedan gozar también con su familia. ¿Quién se ofrece voluntariamente?”

En ese momento recordé un discurso del Superintendente Viajante Gerardo Pitcher. El explico que en el antiguo Israel Jehová pidió voluntarios para ir a vivir a Jerusalén, lo que implicaba abandonar sus hogares y amigos, y quizás también a familiares. Y algunos se ofrecieron voluntarios, pero eran pocos. Así que Jehová dijo que escogería 1 de cada 10 Israelitas para que fuera allí. Y aquel que le tocaba refunfuñaba y no quería ir, aunque aceptaba porque Jehová se lo había mandado (Nehemías 11: 1, 2). Pero nosotros no éramos aquel pueblo de dura cerviz (Éxodo 32: 9). Éramos la nación santa que había resistido a Satanás y habíamos pasado la prueba de fuego, el juicio de Jehová. Por eso, se cumplieron las palabras del Salmo 110: 3 en el que dice que “El pueblo de Jehová se ofrecerá de buena gana”. Y así resultó ser. No hubo ni uno solo de los que morábamos en la tierra que no se ofreciera. Y fuimos tantas personas las que nos ofrecimos que Jesús tuvo que escogernos como por sorteo. En total se comisionó a 2 millones de siervos. Y yo tuve el hermosísimo privilegio de ser uno de ellos.

Mi felicidad era tal que no paraba de dar saltos de alegría. Es cierto que tendría que alejarme de todo lo que conocía. Pero, ¿No había dedicado mi vida por entero a Jehová? ¿No había Jehová mismo limpiado mis pecados que eran como el color escarlata y los había vuelto blancos? (Isaías 1: 18) ¿No estaba acaso ya salvado de las garras de la muerte, porque en el juicio había sido probado justo y tenía toda la eternidad por delante? Desde luego, no era el momento de ser orgulloso. Ni siquiera sentí ideas tan diabólicas.

Así que pasé el resto del día con mi familia, a la cual tardaría 200 años en volver a ver (bueno, no exactamente, ya que ellos podían viajar donde yo iba a ser comisionado y visitarme, e incluso venirse a vivir conmigo si deseaban). Al día siguiente estaba listo para ir a mi nuevo destino. Jehová quiso que yo fuera comisionado a las selvas de Sudamérica, donde muchas tribus de indios no habían siquiera tenido la oportunidad de oír el nombre del Dios Todopoderoso. Siempre había querido ir allí, pero en el viejo mundo no pude. Además, quería ir a Sudamérica como misionero y ahora Jehová me lo estaba dando. ¡Que feliz me volvía a sentir! Sabía que Jehová era muy bueno, pero esto es ser bueno en grado superlativo, todo lo que está haciendo por su pueblo.

Así, que con una sonrisa de oreja a oreja me fui a mi nueva comisión. Con lágrimas en los ojos, pero no por la despedida, sino por la felicidad que había en mi corazón.

Gracias padre nuestro, porque tú eras un Dios de Bondad amorosa inigualable.

CAPITULO 4

“VA A HABER RESURRECCIÓN” (Hechos 24: 15)

Por fin había sido comisionado al lugar que deseaba. Estaba muy gozoso. Gracias Jehová por tu provisión.

Como Sudamérica estaba muy lejos había que ir en avión. Debido al Armagedón habían mucho muchas personas y de los hermanos que quedábamos eran pocos los que sabían dirigir una terminal aérea y menos aún volar, pero guiados por el espíritu santo se pudieron fletar aviones a distintas partes del mundo. Así pues, en Madrid Barajas cogí un avión a Sudamérica

El avión me llevaría a Buenos Aires (Argentina) ya que todos los hermanos que iban a Sudamérica debían reunirse en Betel de Buenos Aires para recibir instrucciones y un país en el cual predicar.

Cuando por fin aterrizamos en la capital argentina y bajamos del avión no pudimos menos que llora de alegría al ver el desfile de hermanos argentinos que habían venido a darnos la bienvenida. Habían cientos. Fue muy hermoso ver que tantos (y muchos más aún) habían sobrevivido.

Allí estaba… No puede ser!!! SI!!!!!! La hermana Nancy de Caballero!!! La hermana Nancy había estado muy enferma en el pasado mundo, pero ahora estaba ahí sana como un roble. ¡Qué alegría me dio verla!

Pero… ¿Quien es ese joven del fondo que grita mi nombre? No puedo distinguirle. Me acerco a él y…. ¡ESTEBAN!!!! No me lo podía creer. Era uno de mis mejores amigos. Él y yo teníamos un lazo especial que nos unía. Tenía tantas ganas de verle. No pude menos que abrazarle y seguir llorando de una felicidad tan grande que explotaba en mi interior. Allí también estaba Sergio, su hermano pequeño con quien también mantenía una buena relación, si bien no tan estrecha, pero igual me alegraba de verlo allí.

¡Que día más maravilloso!

Finalmente fuimos conducidos a Betel donde se nos dio un pequeño curso de 2 días sobre como predicar a las personas que resucitasen y nunca habían oído el nombre de Jehová. El curso fue muy bueno y nos capacitó muy bien. Al terminar el curso a cada uno de los hermanos que estábamos allí se nos dio un territorio para predicar, que abarcaría un país y que luego una vez allí debíamos escoger una zona de aquél país donde ayudar en la obra de predicar a los resucitados. Se me comisionó a México.

Siempre soñé con ir a México y ahora iba a ir. ¿Qué más alabanzas puedo darle a Dios si no existen tantas en el universo como para mostrarle la gratitud que en ese momento sentía? De veras es un Dios magnifico.

Cuando iba a partir hacia México se me acercó Esteban y me pidió que le dejase acompañarme, pues siempre había querido predicar conmigo. Es cierto que Jehová no le había dicho nada a él de ir cuando fuimos escogidos algunos, pero toda mano voluntaria siempre es bien recibida, así que tras consultarlo con algunos hermanos responsables que nos dirigían pudo acompañarme. Es cierto que él no tendría que estar por 200 años lejos de su familia, pero no me importaba que se pudiera ir antes. Yo estaba feliz de tenerle conmigo.

Aunque ambos teníamos que dirigirnos a México, hicimos un pequeño alto (previa pedida de permiso) en Chile. Allí vivía Jorge, un gran amigo tanto de Esteban como mío, que nos tenía mucho cariño, también su familia. No podíamos irnos sin visitarle.

Una vez llegamos a su hogar salió a recibirnos muy contento y entre lágrimas de alegría Luego nos hizo pasar a su casa y allí nos presentó un joven que no conocíamos. Nos lo presentó. Era su hijo, uno que a causa del injusto mundo de Satanás había perdido la vida a manos de unos bándalos. Siempre le había querido conocer y ahora lo tenía allí delante. Tanto Esteban como yo estábamos boquiabiertos. No solo porque él estaba allí, sino que era el primer resucitado que veíamos.

Jorge había sido como un padre para nosotros dos, y él era como un hermano, por tanto. Así que tras quedarme unos segundos en shock le abracé y le di la bienvenida al nuevo mundo.

Pasamos 2 días en casa de Jorge, ya que no nos podíamos entretener demasiado, una comisión nos esperaba. Jorge insistía en acompañarnos también, pero él acaba de recuperar a su hijo y preferimos que estuviera con él y con sus otros hijos y esposa. Finalmente le convencimos con la promesa de que alguna vez nos iría a visitar a México.

Por fin nos encaminamos hacia lo que antaño se conocía como la tierra de “los mariachis”, aquellos fantásticos músicos que por unas chelas te tocaban cualquier canción en medio de la calle.

Según íbamos Esteban y yo hacia allí nos dimos cuenta de que teníamos que pensar una ciudad en la cual predicar para dar nuestra preferencia a los hermanos que finalmente nos dieran los territorios. Escogimos Monterrey. A los dos nos gustaba mucho la montaña y aquella ciudad era perfecta pues estaba enclavada en una zona montañosa. Además, era una ciudad preciosa, al menos antes del Armagedón, pero seguro que aún seguía conservando su encanto.

Tras varios días de viaje en coche finalmente llegamos a Betel México. Allí nos aguardaban también algunos hermanos que estaban deseosos de saludarnos. Nosotros también de abrazarles.

Solicité que se me diera el territorio de Monterrey, a lo que Betel me dio luz verde. Pasamos la noche allí. Después de desayunar al día siguiente nos despedimos temporalmente de nuestros hermanos y nos fuimos a Monterrey.

Cuando por fin llegábamos la hermosura de aquél lugar quedó fijada en nuestras pupilas.

Habíamos llegado a la que sería nuestra casa durante 200 años, al menos en mi caso. Habíamos llegado a Monterrey.

¿Qué nuevas aventuras nos aguardarían allí? ¿Cuando empezaríamos a ver personas resucitadas? ¿Cómo sería la predicación a los antiguos mayas? ¿Cómo eran los hermano de aquél lugar?

Todas estas preguntas se responderán en siguientes capítulos.

PRÓXIMAMENTE CAPITULO 5

AVISO: Últimamente mi vida se ha complicado muchisimo, quitandome hasta las ganas de escribir. Sin embargo, para consuelo de los lectores de este libro, puedo decir que en mi mente ya se están formando nuevos capítulos que espero plasmar pronto en papel. Hasta entonces, ruego paciencia, escribir no es algo facil y sencillo. Exige de muchas cosas que a veces ni podemos controlar. Un saludo a los que leeis este libro, que se que sois unos cuantos. Gracias.

11 comentarios por mucho »

  1. 1

    Esteban promo 09 escribió,

    Me encanto el cap. 4 esta genial, me hiciste llorar al leer lo maravilloso que será el futuro que nos aguarda, gracias brother tellevo en le corazón, espero ancioso el cap. 5, hasta pronto.

    • 2

      dsc828 escribió,

      Jaja brothershito, pues empieza a darme ideas para el capítulo 5 que para eso te llevo de compañero de predicación jaja.
      Me alegro que te haya gustado. Un saludo.

  2. 3

    Sergio escribió,

    Hola Daniel grax por incluirme en este maravilloso libro q es vasado en lo q nuestra vida sera en el Paraiso, rodeados de personas Geniales como vos!!!
    te quiero!!!
    saludos!!
    (sergio Argetina)

    DORMILON!!!
    jajajajajajajajajajajajaj

    • 4

      jorge escribió,

      hola mi amado hermano que la bendicion de jehova te bendiga, gracia te doy por la pagina que acabo de leer, no tengo palabras para decirte que maravilloso sera ese dia cuando el nombre de jehova sea vindicado, gracia hermano estoy convensido que falta muy poco para que ese dia llegue, y podamos conocerle a todo mis amados hermano, amigo como daniel, esteban y muchos amados hermano que dia a dia luchan por estar de pies glorificando el nombre de jehova.saludo desde chile jimto a mi familia y espero con ancia ese dia cuando mi amado hijo vuelva a mis brazos, esta pagina la acabo de leer junto a mi esposa y hermana, y mis 4 hijos. gracia hermano, por eso cantemos el cantico fija la vista en el prenio. gracia.

      • 5

        dsc828 escribió,

        Me alegro mucho de volverte a ver Jorge, y de que ver que siguen tan unidos como siempre en su familia. Les importa si canto junto con ustedes? Y sobre tu hijo, no tengas pena, alli te esta esperando, pronto me lo podrás presentar. Saludos.

  3. 6

    jorge escribió,

    hermano y amigo canta conmigo la cancion mas maravillosa una alavanza a jehova, gracia mi amigo, por tan loable palabra sigamos siendo fieles a jehova el lo prometio y no fallara. no te olvides nunca de las palabras de pablo a los ROMANO 8:35 AL 39 , yo se amigo que en la vida todo tenemos problemas pro que nadie lo separe del amor de jehova, yo se que estas pasando momento dificil pero animo falta poca para que estes sistema ternime jehova no te olvida de tu labor para con el. saludo de mi familia para ti con amor cristiano jorge que te quere a la distancia, que jehova junto a su amado hijo te den paz.

  4. 7

    Renato escribió,

    Magnifico libro, me ha gustado mucho, sobre todo los emocimonantes primeros momentos del Armagedón y los siguientes días. Hace un tiempo tuve la oportunidad de leer otro libro similar llamado “Camino al Paraíso” de un hermano que lo tiene puesto en la pagina del Escriturario, que seguro tambien se complementa muy bien con lo que haces. Gracias a hermanos como tu o como el citado, con dotes para la escritura, podemos deleitarnos los demás con estos animadores documentos que ojalá se cumplan tal como lo exponen.
    Saludos

    • 8

      dsc828 escribió,

      Gracias Renato. Lo cierto es que en parte el libro que citas me movio a hacer mi propio proyecto. Aunque a este aún le quedan muchas páginas por escribir, que espero no ir tardando demasiado. Jajaja, se que hay gente impaciente ya por el capítulo 5. (¿Verdad Esteban?) Jajaja. Gracias por tus alentadoras palabras, hermano.

  5. 9

    Esteban promo 09 escribió,

    Si porsupuesto que lo estoy esperando, jajajaja, lo mas rapido escribelo por favor, jajaj, Saludos

  6. 11

    Esteban escribió,

    Hola!!! brother estoy esperando ansioso el capitulo 5 del libro para leerlo, cuidate mucho que Jehová te proteja mucho mi querido brother Daniel.


Comentario RSS · URI para TrackBack.

Diga sus palabras