Estamos en el tiempo del fin. La gran tribulación se deja sentir ya, y peores cosas están aún por venir. Muchos de nuestros hermanos han perdido su trabajo y este fragmento de un discurso del hermano Victor Serra sin duda será de mucho ánimo para estos hermanos y también para cada uno de nosotros.
El discurso del hermano Serra se titulaba “Participemos en la obra de marcar” y fue dado en una de sus visitas como superintendente viajante.
Mire, las cosas se están poniendo peor y peor. Esto es algo anunciado. ¿Quién lo ha anunciado? Nosotros. Nosotros vamos de casa en casa por años diciendo a la gente: “Viene la Gran tribulación” “Las cosas se van a poner malas, todo se va a poner peor…” Ya empezaron, y ¿saben qué? Nos estamos quejando. Es cierto que a todos nos está afectado, pero miren hermanos, esto es la guerra avisada. Se supone que yo tengo que estar alegre y contento. ¿Sabe porque? Mire, la biblia dice: “Cuando alcancen a ver estas cosas, alcen sus cabezas porque la liberación se acerca”.
En vez de quejarnos por lo que está pasando, debemos aprovechar el tiempo sabiamente. Debemos comprar el tiempo de las cosas menos importantes y debemos ir a la casa de la gente con una sonrisa, porque esto es lo que yo esperaba, esto estamos predicando hace tiempo. Esta aquí, ahora es el tiempo de estar contento.
Pero, ¿Qué hay si yo pierdo mi trabajo? Porque las cosas se van a poner malas.
Pues sabe que en la antigüedad Saúl, el rey de Israel, era un hombre altísimo. Un pié por encima de todos los israelitas. Y cuando Jehová quiso ungir otro rey, Samuel fue a la casa de Jesé. Y allí cuando vio a Eliab se impresionó y dijo: “Este es el ungido de Jehová” Como era un hombre alto, tenía apariencia de rey… Jehová le dijo: “No como tú ves es como yo veo”.
Pero, ¿Qué hicieron estos dos hombres cuando Goliat estaba desafiando al Dios de las líneas de batalla de Israel? ¿Dónde estaban ellos dos? ¿Saben donde estaban? Temblando. ¿Sabe porque? Porque no confiaban en Jehová.De hecho, cuando David se decidió a pelear, Saúl le dijo: “No, no… Que te va a escuchar este hombre y después…” Y David:”No, yo quiero enfrentarme a él” ¿Y sabe que le dio Saúl? Su armadura. Y dice que le quedaba muy grande, muy pesada. Imagínese un niño, un hombre tan alto… fíjese como le quedaría el yelmo, como le quedaría la espada… No podía pelear David con esa armadura. Porque esa armadura significaba cobardía.
David se armó con 5 piedras. Y ¿sabe lo que pasó? Tenía un arma secreta. En el nombre de Jehová lo tumbó.
Si nos quedamos sin trabajo, si tenemos que perder algo, si tratamos de resolver los asuntos a la manera del hombre es imposible. Yo tengo 50, 60 años ¿Quién me va a dar trabajo a mi? Eso es lo que usted piensa. Y a la vista mía, a la vista suya, imposible. Para Saúl imposible que David tumbara este gigante. Imposible, era un joven, no tenía ningún entrenamiento. Goliat era un hombre nutrido, un hombre curtido en la guerra. De seguro va a perder.
Si nosotros tratamos de resolver los asuntos así, hermanos, vamos a perder. Pero si nosotros tumbamos ese Goliat de la inseguridad y del miedo, de lo que nos puede pasar, con el arma secreta que es JEHOVÁ DE LOS EJERCITOS, vamos a triunfar.
No podemos tenerle miedo al Goliat, no podemos tenerle miedo a este sistema de cosas porque este sistema de cosas se va y viene uno nuevo. Tenemos que estar gozosos. No importa lo que nos va a pasar mañana, tenemos que enfrentarlo con valor. Vamos a ser afectados de una manera u otra. Pero tenemos que ser como David, tenemos que pelear con el nombre de Jehová, no con nuestro conocimiento, no con nuestras ideas. El mundo trata de resolver sus problemas ellos mismos, por eso están en tantos problemas. Sin embargo cuando uno confía en Jehová todo se hace derecho. Aunque las cosas se vean lo más negras posibles, Jehová está de nuestra parte.
Así que si se queda sin trabajo no se preocupe.


